No resulta fácil aportar una tipología inédita al mercado de la iluminación y esta podríamos decir que lo es. Convertimos un clásico del diseño español en soporte para cualquier tipo de bandera o estandarte. Institucional, corporativo o simplemente decorativo.

Las banderas están pensadas para ondear al viento. En los espacios interiores también hay banderas, pero no sopla el viento. Se tornan flácidas y pierden una gran parte de su fuerza representativa. Esta es una alternativa novedosa que desarrollé a partir de uno de los modelos más emblemáticos de Metalarte, la lámpara Alta Costura que diseñó Josep Aregall en 1992, un año simbólico para la ciudad de Barcelona, anfitriona de todas las banderas del mundo durante su cita olímpica. Alrededor del mástil de este famoso diseño ondula con elegancia una lámina translúcida que ahora sirve de soporte para cualquier enseña o estandarte: países, comunidades, ciudades, organizaciones, corporaciones, asociaciones, clubes… Nunca se arrugan y además se iluminan. Son perfectas para la sala de prensa, para el despacho institucional, para la peña deportiva, para el vestíbulo de un hotel o simplemente para exhibirlas con orgullo.

Una de las muchas propuestas decorativas que se pueden realizar o customizar, también para la versión de sobremesa, fotografiada por Eugeni Aguiló en el estudio del diseñador japonés Hiroshi Tsunoda.

Una tipología inédita en iluminación.

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Catálogos

Metalarte, 2015/2017

Dirección creativa, redacción y realización de catálogos para los lanzamientos de nuevos productos de la marca. El diseño original es de Lo Siento.