Tras la etapa de ARDI tuve una breve experiencia como director ejecutivo de Casa Woman, una publicación también editada por Grupo Z que estaba ligada a la revista de moda Woman que entonces dirigía Montse Sala. Al frente del estilismo estaba Neus Bosch y con ella fuimos capaces de amueblar y decorar por completo un piso convencional, un pequeño apartamento, una maravillosa barraca en el Delta del Ebro y un enorme loft. Una vivienda distinta para cada uno de los cuatro números publicados, que fueron suficientes para darme cuenta de que el mundo de las revistas de decoración no era el mío.

En el inicio del proyecto también participó Tona Coromina y la publicación se elaboraba en la redacción de Woman con el apoyo de diferentes colaboradores para enriquecer los contenidos. Este fue mi texto para el editorial del número 3, titulado “Un paraíso de cañas y barro”.

En la isla de Capri hubo un escritor, de apellido Malaparte, que tuvo la caprichosa idea de construir su refugio en lo alto de un acantilado, mirando, muy de cerca, al mar Mediterráneo. En Pensilvania, hubo otro señor, el empresario Kaufmann, que no quiso conformarse con edificar su casa frente a la cascada de Bear Run, que tanto le fascinaba, y la levantó sobre ella, exactamente encima de la roca sobre la que le gustaba descansar. Ambos construyeron sus paraísos terrenales, dos lugares de ensueño para pasar las vacaciones o para un retiro dorado. Nosotros también hemos buscado el nuestro para este número de Casa Woman que abre el verano. No queríamos un apartamento en la costa o un chalé de montaña. Buscábamos algo especial y lo encontramos entre arrozales, en uno de los parajes de ensueño que nos brinda nuestra geografía. En un lugar donde el horizonte es infinito y el tiempo transcurre con pereza, hemos construido nuestro paraíso con tan solo cañas y barro. Una barraca mediterránea es nuestro homenaje a la arquitectura popular y una romántica propuesta para los que anhelan vivir siempre de vacaciones. Descansando en un paisaje rescatado de la memoria, o trabajando, rodeados de naturaleza y silencio, en un acogedor pueblo medieval de la Provenza francesa. Estas páginas demuestran que, como Kaufmann o Malaparte, si nos lo proponemos, todos podemos encontrar nuestro lugar favorito sobre la Tierra. / RU

Tras la etapa de ARDI tuve una breve experiencia como director ejecutivo de Casa Woman, una publicación que estaba ligada a la revista de moda Woman.