Invitamos a media docena de creadores locales procedentes de diversas disciplinas a trabajar sobre la base del zapato Locus BCN, proponiendo personalizaciones diferentes. La elección de los diseñadores sorprende, porque para empezar solo dos de ellos son barceloneses. Pero todos viven y trabajan en la ciudad condal. Ese es ya un rasgo definitorio, Barcelona como ciudad abierta receptora de talentos allende fronteras.

La ilustradora y pintora Catalina Estrada viene de Medellín, Colombia, difundiendo su personalísimo estilo, elegante e intrigante a la vez. Nani Marquina, diseñadora y empresaria del sector textil y las alfombras, oriunda de Barcelona, aporta su gran sensibilidad con las texturas y los colores. El trío Lievore Altherr Molina, respectivamente de Buenos Aires, Heidelberg y Barcelona, exhiben su sobriedad compositiva proveniente del mundo del mobiliario, la iluminación y el diseño industrial. America Sanchez, nacido en Buenos Aires, pero arraigado hace mucho tiempo en Barcelona, representa la maestría del diseño gráfico y la excelencia en la comunicación artística. Philip Stanton, aún viniendo de la cultura americana, de Columbus (Ohio), es un artista plenamente mediterráneo, apasionado y gestual. Y Chu Uroz, diseñador de moda y art director barcelonés, expresa su carácter inquieto, siempre alternativo y radical.

Los retratos son de Carlos Iglesias. El estudio de Albert Folch diseñó el catálogo de la colección, que ganó un premio Laus.

El zapato Locus BCN original sobre el que se han realizado las intervenciones, lo realizó en 2004 un equipo multidisciplinar formado para la ocasión por los diseñadores industriales Martín Azúa y Gerard Moliné, el especialista en textil Gabriel y los grafistas de Toormix, que trabajaron con el design team de Camper en Inca.

Proyecto Locus Barcelona.