Cuando hacíamos la revista De Diseño publicamos la primera monografía dedicada a un talento desbordante que se llama Javier Mariscal. En aquella época la mitad de la revista se imprimía en blanco y negro y la otra mitad en color. Cosas del presupuesto. Con el paso de los años he escrito muchas veces sobre el personaje, le publiqué una segunda monografía –diría que no autorizada– y con su hermano Pedrín organizamos en Tenerife la primera exposición monográfica de su trabajo. Entonces ya comandaba el Estudio Mariscal, un gran equipo multidisciplinar que podía dibujar cualquier logotipo, proyectar un parque temático o animar la película “Chico y Rita” para Fernando Trueba. En la dirección de aquella aventura cinematográfica que llegó hasta los Oscars de Hollywood también esta Tono, otros de los hermanos Errando que formaban parte del estudio, además de Santi y el citado Pedrín, que en otro tiempo había sido el diseñador de la marca Tráfico de Modas. Todos los que estaban allí sentían que eran parte de esa gran familia. Lo digo por experiencia propia, pasé dos años con ellos en Palo Alto trabajando en la edición del coleccionable “Diseño Gráfico con Mariscal” y compartiendo los bocadillos que llegaban cada día a media mañana. Es seguramente el trabajo más relevante que he hecho con Javier y le daré siempre las gracias por la confianza. Desde fuera le he invitado a participar en proyectos cuando se ha presentado la oportunidad, como por ejemplo una edición conmemorativa de la mesa Sevilla de BD y otras cosas para la editora en los tiempos felices. Cuando la crisis económica le obligó a disolver el estudio seguimos trabajando igual.

La mesa Sevilla fue el primer diseño para BD de Pep Bonet, Cristian Cirici y Mireia Riera cuando todavía formaban parte del Studio Per, en 2001 cumplía 25 años y lo celebramos con un sobre de edición limitada ilustrado por Mariscal que posiblemente quedó demasiado florido. Con sus hermanos Santi y Pedrín trabajando en el proyecto Haguru en 2010. El Estudio Mariscal comenzó a disolverse en 2015 pero su talento era incombustible. En la imagen aparece en el verano de ese mismo año junto con Fernando Trueba, les fotografié mientras pintaba el mural que le encargamos para el Camper Cafe Berlin.

Trabajos relacionados