Un proyecto se acaba cuando se presenta y se comunica a la prensa. La gestión de los medios de comunicación es una labor necesaria y especializada que requiere de la redacción y elaboración de notas de prensa. Pueden ser más o menos extensas, austeras o exuberantes, pero todas se componen de lo mismo: textos e imágenes. Siempre de la mejor calidad posible. Es así desde que trabajo con revistas y periódicos. Solo han cambiado los soportes. En los años ochenta del siglo pasado, cuando hacíamos la revista De Diseño, se trabajaba con copias de fotografías sobre papel, después llegaron las copias de diapositivas de paso universal, más tarde las transparencias 6×6, 6×9 y 9×12 y, finalmente, el salto digital. Grabar las fotografías en un cedé o en un pendrive de memoria USB fue una gran novedad (también un ahorro económico). Duró poco. El tiempo que tardó Internet en ampliar su banda. Las imágenes y la información ahora son inmateriales y llegan en segundos a cualquier redacción del mundo a través de Dropbox, WeTransfer o cualquier otro sistema de transferencia de archivos informáticos basado en la nube. Las ventajas son evidentes en cuanto a economía e inmediatez, pero el caudal de información que los periodistas reciben a diario a través de la pantalla de su ordenador es muy grande y una buena noticia o un buen material se pueden perder fácilmente en él. Personalmente sigo defendiendo que ese material de prensa que sirve para comunicar lo que hacemos, sea también tangible. Las notas de prensa en formato .pdf nunca serán tan atractivas como lo fueron antaño, cuando eran analógicas y se diseñaban en forma de dossier –con sobre, carpeta, páginas impresas o folleto y cedé– personalizado para cada ocasión.