Me invitaron, junto con Otto Canalda, a participar en un proyecto para crear “la primera ginebra de Barcelona”, dentro de un equipo multidisciplinar formado por expertos mixólogos, reconocidos diseñadores gráficos y especialistas en marketing. A nosotros nos encargaron el diseño de la botella y nos pusimos a ello con toda la ilusión del mundo. Pero a medio camino los promotores decidieron cambiar de equipo y hacer el trabajo con otro estudio, especializado en branding y packaging. Finalmente sacaron el producto al mercado con un nombre que no tenía nada que ver con el briefing inicial que nos habían dado, pero con solvencia. En esta profesión, como en cualquier otra, siempre puede haber alguien que lo haga mejor y hay que saberlo reconocer. Lo tomamos con deportividad y guardamos estas imágenes como recuerdo de todo aquello.

El fair play es fundamental en todos los aspectos de la vida. Tiempo después hice el libro “Grandes cócteles del mundo” y GINRAW (así se llamó finalmente la ginebra) fue mi primera opción a la hora de buscar una marca de bebidas para colaborar en el patrocinio.

En esta profesión, como en cualquier otra, siempre puede haber alguien que lo haga mejor y hay que saberlo reconocer.

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Grandes cócteles del mundo

Malpaso, 2018

Y algunos relatos de Barcelona en el Club Dos Billares del hotel Casa Camper. Ilustrado por Javirroyo.