Conocimos la existencia del Maderón y de su inventor, Silio Cardona, cuando comenzó a fabricar ataúdes con esta innovadora tecnología para su empresa familiar. Es un nuevo material que se obtiene de una simple cáscara de almendra y abre un infinito universo de aplicaciones en la fabricación de productos. Le propusimos introducirlo en el mundo del diseño y creamos, junto con Joan Biosca, una agencia para promocionarlo y velar por la calidad e idoneidad de sus aplicaciones.

La cáscara de la almendra es una materia inerte compuesta de lignina y celulosa, las dos sustancias básicas de la madera natural. Esa cáscara (o la de otros frutos secos, como la nuez o la avellana) se tritura hasta ser reducida a polvo y se mezcla con diversas resinas para obtener una pasta que se puede moldear. El resultado tiene las propiedades de la madera y si se quiere también su aspecto. Se necesitaron más de diez años para perfeccionar la materia prima y desarrollar la tecnología específica para su fabricación. Las primeras experiencias realizadas en los ámbitos del mobiliario, la iluminación o los aparatos tecnológicos, con empresas como Indartu, Vanlux (del grupo B.Lux) y Gauhaus por diseñadores como Alberto Lievore, el tándem formado por Josep Novell y Josep Puig, además de nosotros mismos, que desarrollamos expresamente piezas como el asiento Silia para ilustrar las posibilidades del material, llegamos a diseñar ataúdes y pusimos en producción diseños de Gaudí.

Con todo ello, una identidad gráfica adecuada y un buen trabajo de comunicación, la promoción nacional e internacional fue un éxito, como puede verse en estas páginas dedicadas al Maderón en el diario español El País, la revista británica Blueprint y la italiana Domus.

Después de haber despertado el interés mundial, comenzamos a organizar exhibiciones para que el público pudiese tocar el material con sus propias manos. En la “Primavera del Diseño”, en el “Fórum de la Tecnología” organizado por Barcelona Activa, en la muestra “Homo ecologicus” de la Generalitat de Catalunya y también en el otro lado del océano dentro de exposiciones tan importantes como “Refuse”, organizada por la Arango Design Foundation en Miami, o “Mutant Materials in Contemporary Design” en el MoMA de Nueva York. En paralelo se estaba construyendo una fábrica de 5.000 metros cuadrados en Nonaspe (Zaragoza) para Maderón I+D S.L. y se comenzaba a comercializar la tecnología firmando los primeros contratos en Murcia para aplicarla en revestimientos. Una aventura profesional extraordinaria que se acabó con un accidente de automóvil. Una triste historia que publiqué años más tarde en un reportaje de El País Semanal titulado “Un invento excepcional”.

Silio Cardona, con su inseparable sombrero, fotografiado en 1996 junto con Ramón Úbeda (a su derecha con pantalón floreado), Joan Biosca (a su izquierda) y algunos de sus empleados, pocos meses antes de morir en un accidente de automóvil.

Un nuevo material que se obtiene de una simple cáscara de almendra y abre un infinito universo de aplicaciones en la fabricación de productos.

Trabajos relacionados

Un invento excepcional

EPS, 2005

Reportaje sobre la historia del material Maderón.

Silio Cardona

EPS, 1994

Texto sobre el inventor del Maderón.

Un nuevo material

Maderón, 1994

Folleto de presentación del Maderón.

Oficina de Promoción

Silio Cardona, 1994

Logotipo para el material Maderón.