Conocí a Jaime Tresserra en un stand perdido de la Feria del Mueble de Valencia en el mes de septiembre del año 1987. Nos gustó su trabajo y le dedicamos un generoso reportaje en el número 3 de la revista ARDI que publicamos poco después, en mayo de 1988, donde compartía protagonismo nada menos que con Ron Arad. Nos gustaban los contrastes. El caso es que desde entonces los diseños de J.Tresserra (como firmaba entonces) comenzaron a hacerse famosos. Nosotros pusimos nuestro granito de arena y después vino el mismísimo Tim Barton y le regaló toda una paletada cuando sus muebles aparecieron en el film “Batman” (1989) para que los acariciase Kim Basinger. Desde entonces Tresserra, que es a la vez diseñador y fabricante de mobiliario de alta gama, ha jugado siempre en una liga aparte de las empresas del sector, siempre acompañado por el buen criterio de Lola Planas. Durante un tiempo les ayudé a diseñar sus primeros catálogos, que en los inicios eran de tamaño reducido, encuadernados con espiral. Después pasamos al formato clásico de la época en carpeta de anillas. Una hoja, un mueble. Bien hechos, pero sin lujos. Gráficamente no tienen mayor interés, pero conservo algún ejemplar porque algunos trabajos, por las personas que hay detrás de ellos, también son importantes emocionalmente.

Conocí a Jaime Tresserra en un stand perdido de la Feria del Mueble de Valencia en el mes de septiembre del año 1987.